Todo lo que tienes que saber sobre el sueño y el ritmo circadiano

Por SHA Wellness Clinic
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07 de septiembre de 2022
Salud y belleza
La alteración de los patrones del sueño está asociada a distintas patologías, como la hipertensión, la obesidad o la diabetes tipo 2. 

Alcanzar todas las noches el necesario descanso reparador es fundamental para disfrutar de un estado óptimo de salud y bienestar. Para ello, es importante conocer que el binomio sueño-vigilia está regulado por el ritmo circadiano, es decir, por los cambios biológicos que ocurren durante un ciclo de 24 horas. Como explica Vicente Mera, especialista en Medicina del Sueño de SHA Wellness Clinic, “el ritmo circadiano es el elemento más antiguo que compartimos todos los seres vivos del planeta. Hace millones de años, las moléculas primitivas comenzaron a unirse en organismos más complejos y, para protegerse de la radiación ultravioleta, relegaron determinadas funciones al periodo nocturno. Así, se defendían del sol por la mañana y se regeneraban por la noche. Este mismo proceso es el que hace que la producción de melatonina, la hormona que regula nuestro reloj biológico, aumente cuando oscurece y se interrumpa durante el día”. 

Pero el ritmo circadiano no es algo invariable, sino que puede verse alterado por distintos elementos, como la luz (natural o artificial), el ruido, el ejercicio físico, la alimentación, el estrés o el paso de los años. 

Los hábitos del sueño de cada uno vienen definidos por su cronotipo, que son las diferentes variaciones del ritmo circadiano. Como nos cuenta el doctor Mera, “las preferencias de los trasnochadores, conocidos como búhos, o de los madrugadores (alondras) dependen de muchos factores relacionados con el estilo de vida, pero también tienen una explicación genética. El conocido técnicamente como síndrome de la fase de sueño retrasada, una variante genética presente hasta en el 10 % de la población, se asocia con un retraso en la hora de acostarse de entre 120-180 minutos. Tener esta anomalía supone un inconveniente porque a los búhos les cuesta conciliar el sueño, aunque intenten acostarse pronto, y, si lo consiguen, tienen un sueño fragmentado. Estas personas suelen sufrir ansiedad, depresión, enfermedades cardiovasculares y diabetes. Además, sufren las consecuencias de una sociedad habituada a los horarios laborales madrugadores. Se diría que tienen una suerte de jet lag perpetuo”. Y tú, ¿eres búho o alondra? 

 

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