Cómo evitar síntomas de mala salud digestiva

Por SHA Wellness Clinic
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01 de junio de 2021
Nutrición saludable

Estos son los síntomas de una mala salud digestiva y cómo evitarlos

 

Ardor, estreñimiento, pesadez, hinchazón abdominal, diarrea, alimentos mal tolerados… Estos síntomas son indicadores evidentes de un desequilibrio intestinal y tienen consecuencias negativas tanto en nuestra calidad de vida como en el bienestar diario. Porque, como nos comenta la doctora Ámina Alani, experta en salud digestiva de SHA Wellness Clinic, “una buena salud digestiva significa estar exento de síntomas y problemas de digestión, así como de ausencia de inflamación y poseer una microbiota equilibrada. Además, como el intestino está estrechamente relacionado con muchos otros órganos, cualquier trastorno digestivo influye de manera directa en el estado general de salud”.

 

Para saber cómo lograr y mantener una buena salud digestiva tenemos que viajar al universo microscópico de la microbiota intestinal. Este conjunto de microorganismos, que habita en el intestino, cumple múltiples funciones necesarias para la salud digestiva y general del organismo. “Ayuda a regular el sistema nervioso central, sintetiza neurotransmisores, modula el sistema inmunitario y tiene una acción metabólica que favorece la digestión y la absorción de nutrientes. Cuando se desequilibra (el término médico es disbiosis intestinal), deja de realizar estás funciones y aparecen los trastornos digestivos”, afirma la doctora.

 

Para evitarlo, la mejor solución es seguir una dieta equilibrada y variada, rica en inulina, almidón resistente y otras fibras. La fibra se encuentra fundamentalmente en los vegetales, las frutas, y las legumbres. Además, los fermentados (probióticos naturales) también ayudan a enriquecer la microbiota. Hay que prescindir de la comida procesada, algunos aditivos, las grasas y las bebidas azucaradas y con gas, ya que contribuyen a la inflamación intestinal.

 

Además de una alimentación variada y equilibrada, existen otros factores que influyen en la salud digestiva. La doctora recomienda “tratar de comer siempre a la misma hora, descansar adecuadamente, realizar ejercicio físico a diario, controlar el estrés y aprender a gestionarlo porque el intestino está interconectado con el cerebro y todo lo emocional afecta directamente al estado de la microbiota”. También resalta la importancia de “comer conscientemente porque hacerlo deprisa y apenas sin masticar puede provocar síntomas como gases, hinchazón, pesadez y que los nutrientes no se absorban de manera adecuada. La digestión empieza en la boca, de ahí que sea esencial masticar cada bocado un mínimo de 10 veces. Con esto conseguimos un doble beneficio; por un lado, trituramos mejor los alimentos y, por otro, permitimos que las enzimas presentes en la saliva actúen, facilitando así la digestión”. Por último, y viviendo en un país donde se come muy tarde, Ámina aconseja esperar entre dos y tres horas entre la cena y el momento de irse a la cama.

 

Eso sí, estando tan cerca las vacaciones, tenemos que aprender a ser un poco indulgentes con nosotros mismos. “Los excesos veraniegos, los horarios anárquicos y las transgresiones dietéticas típicas de estos días perjudican la salud digestiva, pero darse un homenaje de vez en cuando está permitido, siempre que no se convierta en la norma”, concluye la doctora.

 

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