Alcalinidad: el concepto que define una nutrición saludable

Por SHA Wellness Clinic
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16 de mayo de 2020
Nutrición saludable

¿Mala digestión? ¿Falta de energía? ¿Dificultades para mantener la concentración? ¿Problemas cardiovasculares? Quizá todo se reduzca a una dieta incorrecta y unos malos hábitos alimenticios. Porque uno de los conceptos que definen una buena nutrición es la alcalinidad.

Ya a principios del siglo XX el científico Dr. Otto Warburg, premio Nobel de medicina y fisiología (1931) decía que donde hay acidez o acidosis hay mala oxigenación celular y donde hay poco oxígeno hay acidez. Esta investigación le sirvió más adelante para postular su teoría sobre el origen del cáncer.

Los virus y las bacterias necesitan un medio acido para poder vivir. De ahí que sea clave para mantener una buena salud que nuestro medio interno sea ligeramente alcalino. Cuando consumimos estos alimentos que generan alcalinidad, tenemos buenas digestiones, renovamos nuestra energía, adquirimos claridad mental y mejoramos nuestra salud cardiovascular”, explica María Romeralo, experta nutricionista de SHA Wellness Clinic.

Tener un organismo sano es sinónimo de poseer un organismo alcalino. Y la clave está en el pH de la sangre, lo que nos establece la medida de nuestra alcalinidad. Dicha alcalinidad se mide a través de ese pH, cuyo valor oscila entre 0 y 14. Si el pH del organismo está por debajo de 7, se considera ácido; y por encima, alcalino.

El cuerpo humano necesita un medio ligeramente alcalino para vivir en salud. La alcalinidad es una medida de los fluidos internos. Los distintos fluidos del organismo tienen diferentes pH y el de la sangre es vital que oscile entre 7,35 y 7,45”, explica nuestra experta nutricionista. 

Nutrición y alimentos alcalinizantes

Hay alimentos y hábitos que ayudan a que nuestra condición se vuelva ácida y otros que contribuyen a mantener la alcalinidad.

Como explica nuestra experta, la base de una nutrición alcalinizante sería aquella “basada en alimentos equilibrados como son los cereales integrales, las legumbres, la fruta y verdura de temporada, las algas, los alimentos fermentados (miso, chucrut, tamari, encurtidos, tempeh), las semillas y los frutos secos o el aceite de oliva”.

¿Y cuáles serían los alimentos que más acidez añadirían a nuestro organismo? No hay demasiados secretos y forman parte de lo que cualquier lógica aconsejaría evitar: bebidas gaseosas, café, alcohol, azúcar refinado, frituras, harina blanca, zumos de frutas envasados, mermelada, chocolate, carnes rojas, etc.

Pero es fundamental hacer natural y saludable todo el proceso de la ingesta de alimentos. Incluido el correcto masticado de los alimentos. No solo nos ayudará a comer menos, sino también a procesar mejor los alimentos que ingerimos. Porque es en la boca donde comienza la digestión.

Finalmente quedaría ver con qué bebida acompañamos nuestras comidas alcalinizantes. Y María Romeralo tiene clara su apuesta: “beber agua de calidad”. El agua debe ser la indiscutible bebida de elección antes o después de nuestras comidas. El agua de calidad contribuye poderosamente a alcalinizar el organismo favoreciendo la consecución de un sistema inmune más sano.

Los beneficios de un cuerpo alcalinizado: salud física y salud mental

Los virus y bacterias necesitan un medio ácido para poder vivir. Así que, ¿por qué ponérselo fácil?

La lista de patologías y molestias que provoca la acidosis en el organismo es mucho mayor de lo que te podrías imaginar. Y afecta a campos tan diversos como el de las emociones (tristeza, depresión, irritabilidad), digestivos (acidez estomacal, gastritis, úlceras), respiratorios (resfriados frecuentes, sinusitis, tos), piel (sudor ácido, sequedad, acné, eccemas), sistema óseo (osteoporosis, fracturas) o sistema circulatorio (hipotensión, hipertensión, anemia, hemorragias).

La medida general debe ser: un nivel de pH por debajo de 7, acidosis; por encima, alcalinidad. De esta manera evitaremos rápidamente algunos de los síntomas más recurrentes que manifiesta la acidosis: cansancio, dolores, inflamación, pesadez, malas digestiones, confusión mental, bajada de defensas, infecciones, caries y, a más largo plazo, enfermedades como osteoporosis, problemas cardiovasculares, sobrepeso o diabetes, entre otras.

¿Y se puede llevar una dieta completamente alcalinizante o debe ésta ser un complemento de un plan dietético más general? “El equilibrio es la respuesta. Debemos llevar una dieta con un predominio de alimentos alcalinos”, resume nuestra nutricionista.

Un plan alcalinizante riguroso, como el que propone SHA Wellness Clinic, permite resetear tu organismo y recobrar la vitalidad y energía sentando las bases de un estilo y hábitos de vida completamente saludables.

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