Medidas ante el COVID-19

Más de 300 kilos de basura recogidos en la I Jornada de Limpieza

El pasado 25 de mayo, SHA puso en marcha su calendario de actividades medioambientales con su I Jornada de Limpieza en los alrededores del Parque Natural Sierra Helada. 26 voluntarios de diferentes departamentos y roles profesionales, desde talentos a directores, dedicaron más de dos horas a recoger latas, escombros, plásticos, ropa y otros desechos de un área de aproximadamente dos hectáreas.

¿El resultado? 313,75 kg de basura que ya no están esparcidos por la naturaleza y que acabaron en los contenedores adecuados para cada tipo de residuo. De este modo, además de reducir el impacto negativo en el planeta y fortalecer la cooperación en grupo, se disminuye el riesgo de incendios forestales, un problema muy grave que empeora todavía más a medida que el verano se aproxima.

El respeto y el cuidado del planeta forman parte del ADN de SHA desde que abrió sus puertas en 2008. Sabemos que cualquier pequeño gesto es importante y puede dar lugar a un gran cambio global. De ahí que siempre estemos buscando alternativas que nos permitan vivir en armonía con el medioambiente, sin derrochar los recursos del planeta ni hacer un mal uso de ellos. En definitiva, crear un escenario donde el equilibrio entre el hombre y la naturaleza no sea solo deseable, sino posible.

La estrategia de Responsabilidad Social Corporativa de SHA está alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU. Además, su equipo de talentos está comprometido con el cambio y convencido de que todo se puede mejorar: mentalidad, la forma de hacer negocios, de comprar y consumir y, sobre todo, empezar a responsabilizarse, y a minimizar, el impacto en el medioambiente.

Ha llegado la hora de olvidarse del modelo económico basado en extraer, producir y desechar y sustituirlo por reducir, reutilizar, reciclar y rediseñar. Aunque los kilos de residuos recogidos durante la I Jornada de Limpieza pueden resultar abrumadores, lo realmente importante de esta acción es comprobar hasta qué punto la basura que producimos, en ocasiones arrastrada por el viento o la lluvia, acaba dañando la naturaleza y cómo podemos evitarlo compartiendo conocimientos y generando conciencia medioambiental. En SHA se apuesta por la circularidad porque, aunque se haya producido un residuo, es posible cerrar su ciclo depositándolo en el lugar apropiado para ello.