SHA Wellness Clinic

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Desconectar para reconectar

Hoy en día llevamos en nuestro bolsillo una tecnología superior a la que tenía la Nasa cuando envió al hombre a la luna. Lo que hasta hace muy poco no existía en nuestra vidas, ahora nos parece imprescindible. Al alcance de nuestra mano, tenemos acceso a una variedad de aparatos digitales, ya sea el móvil, el ordenador, la tablet o la televisión. Vivir en una era digital tiene muchas ventajas y sin duda hay que apreciar las comodidades que nos proporcionan. La tecnología avanza para hacer que nuestro día a día sea más simple, cómodo y efectivo. Sin embargo, tener un dispositivo móvil a mano a todas horas, a parte de los efectos nocivos para la salud de los que algunos expertos advierten,  y del impacto que pueda tener en nuestra productividad, también puede llegar a ser perjudicial para nuestra salud mental y nuestro equilibrio.

Vivimos en una era de hiperconectividad. La cantidad de horas que un usuario medio se pasa al día viendo su móvil es de 2 horas y 42 minutos, tocando la pantalla un total de 2.617 veces al día, pero aquellos usuarios más adictos llegan a superar las 4 horas diarias. Tiempo que le restamos tanto a nuestro trabajo como a nuestro tiempo de ocio, dejando de lado actividades más productivas o más saludables y/o enriquecedoras.

Este hábito nos lleva a que nuestro cerebro no descanse, estando sometido a un bombardeo de información que no permite que sea más introspectivo, tendiendo a estar más enfocados en lo que ocurre en el mundo exterior que a cuidar de nuestro estado interior. Nuestra capacidad de enfoque y concentración también se ve afectada, al acostumbrarnos a revisar continuamente nuestro dispositivo móvil (cada 12 minutos según las estadísticas) desatendiendo la actividad que estuviéramos realizando.

Tener una relación más saludable con la tecnología no requiere cambios radicales. Se trata de cambiar pequeños hábitos para ser menos dependientes de los aparatos digitales y dedicar más tiempo a conectar con uno mismo y con todo aquello que nos rodea. Las vacaciones son un excelente momento, aprovechando la disminución de nuestra actividad profesional, para comenzar este cambio, realizando un detox digital. Al fin y al cabo las vacaciones son para desconectar, reponer fuerzas y disfrutar del presente junto con nuestros seres queridos. Todo esto no se puede disfrutar de la misma manera si gran parte de ese tiempo lo pasamos mirando a la pantalla. Es un excelente momento para desprendernos un poco de nuestros dispositivos, haciendo un esfuerzo consciente por dejarlos de lado, enfocándonos en disfrutar el presente, de las conversaciones sin interrupciones ni distracciones, de leer un buen libro, de practicar deportes al aire libre, de meditar, cocinar, salir a caminar, nadar o escuchar música.

En definitiva, desconectar para reconectar con nosotros mismos.

 

Alejandro Bataller

Vicepresidente SHA

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